jueves, 6 de septiembre de 2012

El jinete polaco (Antonio Muñoz Molina)


Manuel. 35 años. Traductor simultáneo de profesión. Habitante del mundo nacido en Mágina, una ciudad del sur del país que bien podría ser la nuestra o ser la de al lado. Un baúl de recuerdos y fotos antiguas que conforman un pasado que comparte con Nadia sin que él lo supiera hasta hace un par de días, y una historia familiar que abarca un siglo (pasando por la guerra de Cuba, la guerra civil española y llegando a la Guerra del Golfo) y que narra, simultáneamente, la transformación de su ciudad natal con el paso de los años. Desde un piso de Nueva York ambos desgranan y se cuentan esta historia común, de la que también forman parte personajes del presente y del pasado, secundarios brillantes con vidas y personalidades peculiares y enriquecedoras. 

Cuando comencé a leer este libro, que venía tan recomendado que hasta me lo regalaron, no tenía muy claro si podría terminarlo. Efectivamente, no pude. La segunda vez que lo empecé, con más tiempo, vi cómo las páginas pasaban entre mis manos con mucha más facilidad que antes. El tiempo; acechando por los rincones y apresurando cada tarea. 




El jinete polaco está dividido en tres partes: El reino de las voces, Jinete en la tormenta y El jinete polaco. La primera de ellas fue la que me resultó más densa, más abstracta, más difícil. Entrar en el estilo narrativo de Antonio Muñoz Molina me costó mucho al principio ya que el autor recurre constantemente a los saltos en el tiempo; ahora, antes, luego, te cuento lo que te voy a contar, te lo cuento y luego te cuento lo que te he contado. Por eso en muchas páginas encontraba menciones a personajes que aún no conocía y que vendrían presentados veinte páginas después. Esto enriquece el texto y le libera de las cadenas de la narración lineal, pero si no se tiene paciencia o tiempo para llegar a esa página el lector apaga la luz (o llega a su parada, o tiene que ir a cenar) antes de conocer a ese personaje, con el resultado de que al día siguiente, o veinte páginas después, no sabrá quién es ni si antes se mencionó. Es lo que me sucedió a mí la primera vez que intenté leer el libro. 

Todo cambió cuando lo empecé por segunda vez. Con más tiempo, relajada y sin horarios se abrió ante mí una historia que se me hizo más llevadera. La segunda y la tercera parte me parecieron más concretas, más explicativas, comencé a entrar en la historia de Manuel y a reconocerla como mía (como en los viejos tiempos en los que me imbuía de las vidas de otros hasta que levantaba la vista del papel y me veía en el salón de casa). Y resultó que El jinete polaco era una gran historia con una gran calidad narrativa, algo salido de la pluma de uno de los grandes de nuestra literatura. No en vano fue Premio Planeta 1991 y Premio Nacional de Literatura 1992. Una novela que, una vez leída, me ha parecido enorme en cuanto a trama y profundidad de personajes, y que además tiene la virtud de sorprender al lector hasta la última página, por más que yo me empeñara en creer que cien páginas antes del final ya estaba todo el pescado vendido

Recomendaría El jinete polaco a buenos lectores (que nadie se sienta ofendido: me refiero a que es un libro denso, no es una lectura sencilla por más que merezca la pena, y no se puede recomendar a nadie que no sepa a qué se enfrenta); también a aquellos que tengan unos días por delante y piensen invertirlos en leer. Mi experiencia con el libro ha sido que se disfruta mucho más teniendo tiempo, leyendo muchas páginas seguidas y continuando después. Es la forma de entender bien todo lo que pasa y no perderse nada. Además, aunque yo no casi nunca releo un libro, tengo la certeza de que este agradecerá la segunda lectura, no para ser entendido mejor, sino para ser disfrutado, si cabe, un poco más. 

7 comentarios:

  1. Una novela que forma parte de mi lista de pendientes desde... No sé cuándo. Tu reseña anima a que salga de esa lista de una vez por todas. Y mira que leí otra obra del autor, Plenilunio, que me gustó mucho. Pero con tantos autores por leer y descubrir, siempre voy echando a un lado esta novela.
    Besotes!!!

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    1. ¡Gracias por pasarte por aquí, Margari! Me alegro de que quieras empezar el libro, creo que no te arrepentirás. Es curioso que menciones Plenilunio porque ese es uno de mis pendientes... jajaja, está rodando por mi estantería desde enero, más o menos. Si lo leo os contaré. ¡¡Un abrazo!!

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  2. Hola Gijón!
    enhorabuena por la entrada, me ha encantado. Muñoz Molina es de mis escritores favoritos, aunque entiendo perfectamente que digas no es para todos los lectores, sólo para lectores activos y que busquen buena literatura. Esta novela no la he leído, pero lo haré, sin duda.
    Un abrazo fuerte!

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    1. Gracias por pasarte por aquí, Ismael. Me alegro de que hayas entendido mi alusión a los "buenos lectores" (a veces dudo de si me explico bien o no). Yo acabo de leer tu entrada sobre "Grey": lamentablemente no lo he leído y no puedo darte mi opinión, pero me ha parecido un texto muy correcto pese a todo lo que contenía.
      Un abrazo!

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  3. Hola. A mi tambien me han recomendado encarecidamente su lectura. Lo tengo desde hace años y en un par de ocasiones no he sido capaz de pasar de la página 30. Aunque creo que has dado con la clave. Este Jinete Polaco es literatura pura, no puedes engullirlo como si fuese una hamburguesa del Mac Donald hay que saborearlo, hay que tener tiempo para poder saborearlo.

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    1. Hola Juanma! Gracias por dejar tu comentario. Entiendo muy bien que te atasques. Cuando tengas un poco más de tiempo y estés dispuesto a no levantar la vista del libro, anímate con él porque merece la pena.
      ¡Un abrazo!

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    2. .marcell. 2 mayo o14, Estoy empezando a leer y os agradezco los comentarios, pues sin buestras recomendaciones lo hubiera dejado en la 1ª parte,estoy en la 2ª , y esto promete.
      ¡ Un abrazo¡.

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